Vida

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Cuando hace 50 años PALMENIA PIZARRO inició su impresionante carrera artísitica, ni el mejor de los videntes podría haberle anticipado los éxitos que iba a conseguir además de los dolores y desencantos que iba a tener que soportar.

Nació en San Felipe, Quinta Región, un 19 de julio. Hija de don Manuel Segundo Pizarro Lazcano y la Sra. María Leoncia González Rosas.

Empezó a cantar desde muy pequeña de la mano de su padre Manuel Segundo, un hombre bueno, sencillo, amante de los tangos y la voz de Carlos Gardel. Fue precisamente su padre quien advirtió tempranamente las excepcionales aptitudes para el canto de su hija Palmenia que, con apenas cuatro años, cantaba y bailaba con una gracia que celebraban eufóricamente familiares, amigos y vecinos.

Palmenia niña, junto a sus padres

“La relación con mi padre fue maravillosa. Él me motivó y fue mi inspiración para continuar cantando. Recuerdo con nostalgia las noches de verano cuando salíamos al campo. Nos quedábamos dormidos teniendo como sonido de fondo el canto de los grillos y ranas”, recuerda PALMENIA sobre su padre.

Recibió su primer reconocimiento público como cantante a los 11 años, cuando obtuvo el primer lugar en el concurso radial “Yo también soy artista”. Luego, a principios de los años 60, su perseverancia la llevó hasta los estudios de Radio Corporación. En dicho lugar consiguió que David Acevedo, conductor del famoso programa “Fiesta en Corporación”, apreciara sus aptitudes, lo que se tradujo después de mucho esfuerzo en un contrato de cinco mil pesos por programa y la incierta posibilidad de darse a conocer y encontrar un espacio entre los artistas que triunfaban en esos años.

En noviembre de 1962, por fin después de todo tipo de obstáculos y privaciones, PALMENIA grabó sus primeros singles en 45 RPM: “Mi pobreza” y “Amarga experiencia”.

Pese a que le pronosticaron ninguna posibilidad de éxito, el single de esta provinciana que iba contra la corriente musical imperante, logra imponerse en las radios, donde le atribuyen la nacionalidad peruana.
El éxito de PALMENIA es inmediato y sorpresivo. En marzo de 1963 el locutor Petronio Romo acuña la expresión “¡Qué lindo canta Palmenia!” que con el tiempo se haría célebre e identificaría de inmediato a la intérprete.

Su exitoso debut en el legendario Teatro Caupolicán y su nuevo single del año 1963, que supera en tiempo récord las 500 mil copias vendidas –otorgándole el primer Disco de Oro-, la consagran definitivamente una gran triunfadora. Estatus que ha mantenido durante toda su trayectoria.

Sobre ese día, PALMENIA recuerda:

“Lo recuerdo como dramático pero con un final feliz. Dramático por cuanto entré al escenario en medio de las pifias, ya que el público quería seguir escuchando a Luis Alberto Martínez, máximo ídolo romántico del momento. Y feliz por cuanto en el primer estribillo del tema que estaba interpretando, el público comenzó a callar y a poner atención a mi canto. El final de la anécdota termina cuando el público pidió dos bis. El Teatro Caupolicán ha sido el escenario más significativo en mi carrera. Nací y crecí artísticamente allí. Esto me sirvió para la proyección futura de mi carrera”.

El año 1964 graba su ya mitológico “Cariño Malo”, entregado a ella directamente por su creador, el autor y compositor peruano Augusto Polo Campos.
Sólo en los primeros meses esta famosa composición, que se encuentra según los expertos entre las 100 canciones de todos los tiempos, había vendido más de 500 mil copias.

“El éxito nació en mayo de 1964, cuando conozco al gran compositor peruano Augusto Polo Campos, a través del embajador de Perú. En un cóctel homenaje al autor, Polo Campos me habla de su vivencia que da origen a la canción y la canta a capela, lo que me provoca gran emoción y decido grabarla”, recuerda la cantante sobre la noche que decidió hacer suya la canción que la hiciera famosa.

Durante la década de 1960, su talento y calidad interpretativa llevaron a PALMENIA a obtener por 7 años consecutivos la Medalla de Oro de Discomanía, el programa radial discográfico más exitoso y veraz de todos los tiempos, conducido por Raúl Matas, su creador, y posteriormente por Ricardo García. También recibió dos veces el Laurel de Oro, uno de los galardones más acreditados y codiciados de aquel entonces.
A estas alturas PALMENIA PIZARRO finaliza la década de los 60 con un éxito imparable, que se traduce en sucesivas y espectaculares giras como primera figura, shows radiales y presentaciones en la incipiente televisión chilena.

Al parecer, este éxito sin precedentes para una artista de origen humilde, que no contaba tampoco con padrinos influyentes en el medio artístico, fue la razón por la cual PALMENIA tuvo que soportar con estoicismo, incluso de sus propios colegas, discriminaciones, desaires y apodos como el de “cebollera”, debido a que el público se emocionaba hasta la lágrimas con sus interpretaciones en vivo. Curiosamente, hoy al repertorio de PALMENIA PIZARRO se llama Clásicos de la Música Romántica. Ella atribuye este cambio de mentalidad en los chilenos a que, con los años, se han ido venciendo prejuicios y ganando autenticidad, dejando paulatinamente de lado el tradicional y dañino doble estándar chileno.

A principios de 1970, mientras disfrutaba del éxito, PALMENIA fue víctima de un chisme alevoso y ruin surgido del medio artístico televisivo y desgraciadamente alentado por una artista mujer, envidiosa y celosa de los triunfos de PALMENIA. Para colmo, esto encontró cabida en la prensa de espectáculos de la época. El propósito de esta cruel maniobra fue, sin duda, destruir su carrera.

Esta situación inédita en el medio artístico, casi acaba con la vida de la hoy Hija Ilustre de la Quinta Región. Respecto de esa triste etapa PALMENIA reflexiona:

“Aquel fue un período negro que me sirvió para ser más fuerte y conocer a lo que pueden llegar los seres humanos bajo ciertas circunstancias. Prefiero no acordarme, no se puede dañar a un ser humano como lo hicieron conmigo. Hace años que perdoné y superé esta prueba de la vida”.

Ese ciclo doloroso en la vida de PALMENIA coincidió felizmente con un período en el que la fama de la artista ya había trascendido las fronteras de Chile. Es así como debuta en diferentes lugares. Primero en Puerto Rico, luego Nueva York , Miami y posteriormente México, donde se radicó.

En este difícil mercado entró por la puerta ancha al presentarse en el programa “Siempre en Domingo” de Raúl Velasco, el más popular de la televisión mexicana.

Retrato de una revista de la época

En 1972, su tema “Ajeno” entra en el chart latino de la revista Billboard, permaneciendo un año como destacado.
Se presenta con éxito en Argentina, Centroamérica y Venezuela. En 1976 debuta en Japón, donde permanece tres meses con increíble acogida del público.

De vuelta en México, realiza giras por todo el país con éxito arrollador. Es estrella permanente de los principales estelares de la televisión mexicana. Querida y respetada, es amiga personal de artistas como Enrique Guzmán, Angélica María, Armando Manzanero y Juan Gabriel, entre otros.

La década de los 80 significa para PALMENIA nuevos viajes y  países que conocen su música y talento. En Alemania el público germano la recibe con admiración. Australia conoce de sus canciones y emotividad. También vuelve a Japón en 1982, donde permanece por dos meses.
Sobre los constantes viajes que debió realizar y el cariño del público que recibió en distintos lugares del mundo, PALMENIA recuerda:

“El cariño del público latinoamericano es muy similar. Son expresivos, cálidos y cuando te quieren, te quieren de verdad. Bueno, naturalmente México fue el país que más me atrajo. Era mi sueño de niña llegar a él. Allí viví por casi treinta años. Tengo dos nietas mexicanas. Anécdotas hay muchas”.

En 1985 vuelve a Chile sólo a grabar para una producción para su nueva casa discográfica Sony (hoy Sony BMG). En 1988 retorna para grabar las nuevas versiones de sus grandes éxitos.
Esta producción es un gran acierto, que en menos de un mes supera las 70 mil copias obteniendo los discos de Oro y Platino. El año 1989 graba Boleros Inmortales, otro exitazo que logra discos de Oro y Platino. Esta producción es particularmente interesante por cuanto se grabó dos años antes que la producción Romance de Luis Miguel, la cual incluye un repertorio muy similar al álbum de PALMENIA. También el mismo año se presenta en el programa de Televisión Nacional “Siempre Lunes”, conducido por Antonio Vodanovic. Esta aparición televisiva fue un suceso y marcó el retorno definitivo de PALMENIA a los escenarios chilenos después de 19 años de ausencia.

Junto a Verónica Castro, en el recordado programa “La Movida”

PALMENIA inicia los años 90 con otro hito en la música latina. En 1991 se presenta en una histórica emisión de “La Movida”, el programa que conducía Verónica Castro. Allí estuvo al aire por más de cuatro horas debido al alto ráting, superando a todas la grandes figuras que desfilaron por aquel recordado espacio televisivo de la televisión mexicana.

Continúa grabando con gran éxito para la compañía Sony Chile. En 1997, realiza una presentación espectacular en el Teatro Caupolicán para celebrar sus 35 años de trayectoria. El público desbordó las aposentadurías y la prensa, en forma unánime, elogió su recital de casi tres horas de duración.

Ante este éxito incuestionable, Canal 13 la llama para sus estelares “Noche de Ronda” y “Viva el lunes”, en los que se presenta con una gran ráting y repercusión promocional. Estas presentaciones en Canal 13 marcan el regreso de PALMENIA a ese medio televisivo después de 25 años de ausencia y contribuyeron a que el público incondicional de la artista como también sus nuevos admiradores le manifestaran su admiración y respeto.

La década de 2000 le trajo a PALMENIA nuevos e innumerables logros y reconocimientos a su premiada trayectoria, entre los que se destacan:

  • Premios Apes 2000 y 2001

  • Premio Presidente de la República

  • Festival de la Canción de Viña del Mar, Gaviota de Plata y Oro

  • Reconocimientos en Municipalidades de todo el país

  • Copihue de Oro del diario La Cuarta por su trayectoria

  • Festival de la Canción PALMENIA PIZARRO de San Felipe/h2>

Este Festival, que se considera entre los destacados del país, es un homenaje en vida a la embajadora de la cultura del Valle del Aconcagua. Un decreto edilicio la consagra como tal.

En diciembre de 2006 el Ministerio de Cultura y las Artes entregó a PALMENIA PIZARRO ante 35 mil personad en la Quinta Normal de Santiago un valioso reconocimiento por su “aporte invaluable a la música popular y por unir generaciones”. Un reconocimiento de similares características le entregó recientemente el Teatro Regional del Maule.

De todos estos reconocimientos, es el que le entregó su ciudad natal el más querido por PALMENIA.

“Es uno de los más significativos porque me lo entregó mi ciudad. Es la expresión del cariño de mi gente. Aunque, lo digo con modestia, soy Hija Ilustre en otras ciudades y ciudadana distinguida en varias más, sin embargo San Felipe tiene la emoción de ser la tierra donde nací”, reconoce la artista.

PALMENIA se presentó en el programa “Cantando por un Sueño” de Canal 13 en la faceta de maestra, lo que permitió que la pareja que le tocó capacitar fuera la ganadora por decisión del jurado y legítimos exponentes del espacio que como uno de sus principales propósitos tenía el dar a conocer voces prometedoras.

Festival San Felipe

Palmenia junto a Álvaro Henríquez, en el Festival de San Felipe 2007. Foto gentileza, archivo COPESA

Es oportuno mencionar que a lo largo de su carrera PALMENIA ha puesto su nombre, conocimiento y experiencia al servicio de principiantes talentosos y cantantes emergentes. Lamentablemente, este gesto de grandeza no siempre ha sido retribuido con gratitud.

En 2007, PALMENIA PIZARRO lanzó al mercado una nueva producción, la número 77 de su carrera, que incluye éxitos clásicos de su repertorio con nuevos ritmos y canciones inéditas especialmente compuestas para ella.

PALMENIA PIZARRO, una artista en el sentido más amplio del concepto, que ha dejado una escuela y un estilo imborrable en la música popular chilena y latinoamericana.

Su llegada entre los jóvenes es uno de los aspectos que más enorgullece a la artista sanfelipeña, manteniéndola plenamente vigente en la actualidad.

“Solamente tengo palabras de agradecimiento para ellos. Especialmente porque mi discografía prácticamente no se difunde en la radios de mi país. Por lo tanto, el público joven me ha conocido y ‘descubierto’ a través de sus padres, familiares o amigos que gustan de mi música, lo cual le ha dado solidez y vigencia a mi carrera. También ha influido el que siempre me he mantenido grabando, buscando mejorar y, actuando en vivo por casi cincuenta en años en forma ininterrumpida”, concluye la artista.

En el mes de enero de 2010,durante su cena anual, la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD) distinguió a Palmenia como “Figura Fundamental de la Música Chilena”, por su aporte de más de cuatro décadas a la música popular, “destacada trayectoria internacional, y su innegable capacidad interpretativa”. Galardón entregado por la entonces ministra de Cultura, Paulina Urrutia, y el presidente de la SCD, Alejandro Guarello.

 

“Me siento muy emocionada con este reconocimiento. He recibido muchos premios a lo largo de mi carrera, pero creo que este es el más importante porque me lo han dado mis pares. Es para mí un momento de mucha alegría y también de agradecimiento a la inmensa cantidad de músicos que me han acompañado en mis canciones”, afirmó Palmenia tras el homenaje.

En noviembre de2012, un nuevo a la vida de Palmenia Pizarro. El Ministerio de Desarrollo Social,
declaró a la artista sanfelipeña como embajadora del envejecimiento positivo, por su ejemplo de vigencia artística en una ceremonia desarrollada en el Palacio de la Moneda.

Recientemente, en el mes de abril de 2013, el movimiento guachaca distinguió a Palmenia Pizarro, junto al maestro Valentín Trujillo con la primera versión del Premio Nicanor, como un reconocimiento “al sentimiento popular”. Distinción que fue entregada en la tradicional Cumbre Guachaca, donde la artista fue aplaudida y aclamada por cerca de 4 mil personas.